No sé si el teórico agnosticismo de los sindicatos españoles les ha hecho ignorar que el 29 de Septiembre de 2.010 es el santo de San Miguel Arcángel, el vencedor y guardián de Lucifer o Luzbel, como se le llamaba antes de su rebelión o lo han hecho a propósito. Dice la tradición que el Santo Arcángel, sintiéndose magnánimo ese día, afloja la vigilancia sobre su vencido cautivo y que éste, al menos durante una hora, se mueve bastante libre y ya nos podemos suponer en qué emplea su libertad El Maligno, seguro que no será en rezar el rosario precisamente ni en practicar obras de caridad.
Varias fiestas recuerdan este hecho, la primera que me viene a la cabeza es la Fiesta del Perro Maldito, en Valsequillo, pero tengo entendido que hay muchas más en el mundo.
Pues bien, he aquí que nuestros sindicatos convocan huelga general ese día precisamente y no otro. Personalmente me parece una imprudencia.
Si Satanás muestra simpatía por el Sr Presidente, (yo, personalmente y dicho con respeto personal, creo que el actual inquilino de Moncloa ha hecho todo lo posible por merecerse dicha simpatía pero claro, no tengo contacto directo con el Averno, a Dios gracias), hará todo lo posible porque fracase la huelga general, con lo cual me parece una tremenda torpeza de los sindicatos escoger ese día.
Si, por el contrario, Satanás nos resulta revolucionario y huelguista, ya se pueden imaginar la que es capaz de liar. Nunca mejor dicho, que Dios nos coja confesados, porque siempre se ha dicho que las armas las carga el Diablo y luego se disparan cuando quieren y creo que lo mismo puede aplicarse a las huelgas,
No sabremos pues, hasta ese día, si veremos a Lucifer en las barricadas, cantando la Internacional y animando a la revolución proletaria o, por el contrario, estará con Dª Teresa Fdez de La Vega y D. Alfredo Pérez Rubalcaba manipulando y minimizando las cifras de huelguistas para aparecer en los telediarios de la tarde-noche los tres, (me refiero a D. Alfredo, Dª Teresa y D. Luzbel), muy sonrientes y diciéndonos que la huelga ha sido un fracaso porque los españoles han comprendido los sacrificios por su bién. Supongo que hasta el día siguiente nuestro querido Presidente, D. José Luis Rodríguez Zapatero, no hará su objetiva
y prudente, (perdonen la risita), valoración de la Huelga.
Esperemos pues.