Deseo hacer constar que, tras el viaje a Lourdes, todos mis dolores musculares y gripes han desaparecido de momento, gracias a Dios.
Me siento físicamente muy bien, repito, con la gracia de Dios y tras empaparme de esa agua bendita de Lourdes.
El viaje fue maravilloso, espiritualmente hablando.
Vinimos reconfortados y con nuevas amistades, agradables y espirituales.
Ahora, preparando vacaciones y, ya pronto, en septiembre, la peregrinación a Teror, de la Legión de María.
Todo va maravilloso, con el recuerdo de la partida al Cielo, hace 35 años un día como hoy, 20 de julio, (su muerte fue el 20/07/1990), de mi abuela María Ramos.
Que interceda desde el Cielo por nosotros.
Hasta la próxima